06-08-2026
La marca estadounidense Kimpton, perteneciente a IHG Hotels & Resorts, apuesta por consolidar su presencia en Ciudad de México con la apertura de Kimpton El Castelar, una propiedad que complementa la oferta de Kimpton Virgilio en Polanco y amplía la propuesta de la compañía dentro del segmento boutique de lujo.
Más que competir con una nueva dirección, ambas propiedades fueron concebidas para operar como una experiencia integrada. Al frente de esta estrategia está Alejandro Gallegos, gerente general de ambas propiedades, quien ha acompañado la llegada de Kimpton al mercado mexicano. En entrevista exclusiva, Gallegos nos habla sobre la apuesta de la marca en México, la evolución del viajero de lujo y por qué la autenticidad se ha convertido en uno de los principales diferenciadores de la hotelería actual.
¿Qué diferencia a Kimpton El Castelar de Kimpton Virgilio? ¿Por qué abrir dos hoteles de la misma marca prácticamente en la misma zona?
Desde el inicio, ambos proyectos fueron concebidos para operar de manera complementaria. La idea era inaugurarlos al mismo tiempo, aunque distintos factores hicieron que terminaran abriendo con casi dos años de diferencia. Hoy mantienen esa visión. Compartimos parte de la operación; el restaurante atiende a los huéspedes de ambos hoteles, el gimnasio también es común y el equipo directivo trabaja para las dos propiedades. Yo soy gerente general de ambos hoteles y compartimos posiciones estratégicas, como la del chef ejecutivo.
Las principales diferencias están en las habitaciones. En Kimpton El Castelar son, en general, más amplias, tienen una distribución distinta —especialmente en los baños— y muchas ofrecen vistas privilegiadas hacia el Parque Lincoln. Al mismo tiempo, los huéspedes pueden utilizar indistintamente las instalaciones y servicios de ambas propiedades, lo que amplía considerablemente la experiencia durante su estancia.
Los viajeros de alto valor buscan experiencias cada vez más personalizadas. ¿Cómo interpreta Kimpton esa tendencia?
Kimpton siempre ha puesto a las personas en el centro de la experiencia. Más que enfocarnos únicamente en el producto, buscamos crear momentos que hagan sentir al huésped realmente bienvenido.
Por las mañanas ofrecemos el Kickstart, pensado para quienes salen temprano a correr, desean tomar un café antes de iniciar su jornada o simplemente quieren comenzar el día de manera tranquila. Por la tarde realizamos el tradicional Social Hour, probablemente una de las experiencias más representativas de la marca. Invitamos a todos los huéspedes a compartir una copa de vino y un canapé en un ambiente relajado.
Más allá de la cortesía, ese momento permite que nuestros colaboradores conversen con los huéspedes, conozcan cómo ha sido su estancia y generen una relación mucho más cercana. Esa personalización forma parte del ADN de Kimpton.
Has encabezado la llegada de Kimpton a Ciudad de México. ¿Cuál ha sido el mayor reto para posicionar la marca?
Precisamente, explicar que existe otra forma de entender el lujo. Seguimos siendo una marca de lujo, pero lejos del concepto rígido o excesivamente protocolario que muchas personas asocian con este segmento. Kimpton promueve una filosofía que llamamos Authentic Service. No buscamos que nuestros colaboradores se limiten a seguir un protocolo, sino que puedan ofrecer un servicio genuino y cercano, mostrando su propia personalidad al relacionarse con los huéspedes.
Ese concepto también se refleja en pequeños detalles. Nuestros colaboradores pueden utilizar un calzado más cómodo porque entendemos que pasan muchas horas de pie. La música tampoco responde al esquema tradicional de un hotel de lujo; preferimos bossa nova, jazz contemporáneo o propuestas más dinámicas que ayudan a crear una atmósfera sofisticada, pero relajada. Son decisiones que, en conjunto, construyen una experiencia distinta.
¿En qué está enfocada actualmente la estrategia de comunicación de Kimpton El Castelar?
Nuestro principal objetivo es que el mercado sepa que el hotel ya está operando. La apertura coincidió con el Mundial y ese contexto concentró buena parte de la atención mediática. De alguna manera sentimos que la inauguración pasó un poco desapercibida. Ahora estamos trabajando para comunicar que Kimpton El Castelar ya recibe huéspedes y también para actualizar todos nuestros canales digitales, ya que algunas plataformas todavía muestran información desactualizada. Por eso valoramos espacios como esta entrevista, porque nos permiten dar a conocer que el hotel ya está abierto y listo para recibir visitantes.
Desde tu experiencia, ¿por qué México sigue siendo un mercado atractivo para desarrollar hoteles de lujo y boutique?
México continúa siendo uno de los países más visitados del mundo y eso refleja el enorme potencial que mantiene el sector turístico. Además de la fortaleza de los destinos de playa, Ciudad de México ha logrado consolidarse como un destino por derecho propio. La gastronomía ha evolucionado de forma extraordinaria y el reconocimiento que ha dado la Guía Michelin ha fortalecido aún más su proyección internacional. Al mismo tiempo, la oferta urbana se ha diversificado. Durante muchos años, buena parte de la actividad hotelera y gastronómica se concentró en Polanco; hoy colonias como Roma y Condesa también atraen a viajeros que buscan propuestas más auténticas y con mayor personalidad.
Eso ha cambiado la manera de viajar. Muchas personas ya no llegan a Ciudad de México únicamente como una escala antes de visitar otro destino, sino que la eligen como motivo principal del viaje. En ese contexto resulta natural que la industria evolucione con propuestas diferentes. El viajero actual busca hoteles con personalidad, diseño y experiencias memorables, y ahí es donde marcas como Kimpton encuentran una gran oportunidad.
¿Qué expectativas tienen para Kimpton El Castelar durante esta primera etapa de operación?
Nuestro objetivo inmediato es posicionar la propiedad y consolidar su presencia dentro del mercado. Kimpton ya cuenta con un reconocimiento importante a nivel internacional y ahora queremos que tanto los viajeros nacionales como los internacionales descubran esta nueva propuesta en Polanco.
También buscamos fortalecer la sinergia con Kimpton Virgilio para que ambas propiedades funcionen como una oferta complementaria. Confiamos en que la ubicación, el diseño, el servicio y la personalidad de la marca nos permitirán consolidarnos rápidamente dentro del segmento de hoteles boutique de lujo en Ciudad de México. Apenas iniciamos operaciones y la respuesta de los huéspedes ha sido muy positiva, lo que nos hace ver con optimismo los próximos meses.
CONTACTO
ihg.com/kimptonhotels




