09-03-2026
Tras un desastroso 2020, por la pandemia de covid-19, la industria turística ha vuelto a sonreír registrando cifras que, incluso, superan las documentadas en aquel ya lejano 2019.
De acuerdo con ONU Turismo, entre enero y junio de 2025, casi 690 millones de turistas realizaron viajes internacionales (aproximadamente 33 millones más que en el mismo periodo de 2024) impulsados por la gran oferta -de todo tipo y para todos los presupuestos-, información y excelente conectividad que existe en la actualidad para vivir experiencias únicas en destinos clásicos o emergentes, en cualquier parte del globo.
El mismo organismo sostiene que los países más visitados en lo que va de este año son: Francia y Estados Unidos (a pesar de las varias restricciones que ha impuesto el gobierno del presidente Trump); haciendo una especial mención al caso de México, que ha registrado cifras récord con un aumento del 13.8% en visitantes internacionales durante la primera mitad de 2025.
Del mismo modo, ONU Turismo ha compartido una serie de tendencias de viaje (multigeneración, premium, bienestar y autocuidado, de conexiones humanas y nostalgia, etc.) que son las que están dominando la escena, revelando incluso las que ya se proyectan para convertirse en el motor del sector turístico en 2026. Entre ellas destacan: la hiperpersonalización, a la hora de diseñar una escapada, ya sea de placer o de negocios; y la consolidación de los llamados “viajes a destinos emergentes” que, a continuación, te describimos brevemente:
¿QUÉ ES UN DESTINO EMERGENTE?
Se trata de un escenario que, a pesar de no haber sido tradicionalmente considerado como un punto turístico de gran relevancia, por sus atractivos naturales, culturales o una innovadora oferta, realmente alternativa (muchas veces asociada a la sostenibilidad), aparece en el radar de los profesionales del turismo para cumplir con las expectativas de un público viajero cada vez más ávido de descubrir y disfrutar rincones poco explorados, que permitan también el teletrabajo, la convivencia con la comunidad local, y el contacto directo con la naturaleza-geografía regional. Por sus características, estos destinos suelen dividirse en: culturales, de naturaleza y aventura, urbanos, y de bienestar y relajación, entre otros.
¿QUÉ FACTORES IMPULSAN LA APARICIÓN DE LOS DESTINOS EMERGENTES?
El surgimiento de los destinos turísticos emergentes responde a diversas tendencias globales: Primero, la saturación de los escenarios tradicionales. Como ejemplo, tenemos a las ciudades de Barcelona, Venecia o Oaxaca, en México, que han sufrido terribles problemas de masificación, lo que ha llevado a muchos viajeros a buscar otras alternativas menos concurridas en otras partes del mundo. Segundo: la consolidación del turismo sostenible, que cada vez invita a más personas a vacacionar en destinos donde se minimice el impacto ambiental o se fomente la conservación de la fauna y flora locales. Tercero, la influencia de las redes sociales: Instagram o TikTok han impulsado mucho el descubrimiento de lugares poco conocidos; pero en esto hay que tener cuidado, pues la viralización desmedida, no siempre les viene bien a los destinos emergentes. Cuarto: el teletrabajo y el turismo digital, en donde destinos con buen internet o una buena calidad de vida han atraído a cientos de nómadas digitales que, a su vez, fomentan el crecimiento y el desarrollo turístico de los lugares que visitan. Y, finalmente, la facilidad de acceso: efectivamente, la apertura de nuevos aeropuertos, sumado a mejoras en conectividad aérea y a la reducción de diversas barreras de visado han facilitado la aparición, crecimiento y consolidación de muchos destinos emergentes.
RIESGOS Y DESAFÍOS DEL TURISMO EN DESTINOS EMERGENTES
Aunque el crecimiento y desarrollo turístico en estos escenarios puede ser positivo, también conlleva ciertos riesgos a considerar. Estos son los más importantes:
1. Desarrollo no regulado: La rápida afluencia de turistas podría generar problemas como la construcción de infraestructura descontrolada o la pérdida de autenticidad del lugar.
2. Impacto ambiental: Sin una gestión adecuada, los destinos emergentes de carácter natural pueden sufrir daños irreversibles por la falta de un plan de desarrollo sostenible.
3. Desplazamiento de las comunidades locales: En algunos casos, el turismo ha generado cambios en la economía local, lo cual afecta, antes que a nadie, a quienes han vivido históricamente en esos lugares.
4. Masificación a corto plazo: Lo que hoy es un destino emergente, si no se cuida y se administra correctamente, en pocos años podría convertirse en un destino más que saturado.
Así que está en nosotros, los profesionales del turismo, el impulsar, pero también el salvaguardar el atractivo turístico de cada uno de los destinos emergentes en cualquier rincón del planeta.
DOS CASOS DE ÉXITO DE DESTINOS EMERGENTES
El primero que nos gustaría compartir se presenta en la República del Perú, famosa por su aclamada gastronomía y por conquistar a los viajeros de todo el orbe con destinos maravillosos como su capital, Lima; Cusco, con la posibilidad de explorar Machu Picchu y la “Montaña de los Siete Colores”; y la increíble Arequipa. Aquí, tras un intenso trabajo de planeación, desarrollo de producto, y una fuerte inversión, un “nuevo destino” saltó a la vista: Chachapoyas.
Perteneciente al departamento de Amazonas, la provincia de Chachapoyas ofrece infinidad de atractivos culturales y naturales como la zona arqueológica de Kuélap, la caverna de Quiocta, y un recorrido para descubrir los enigmáticos sarcófagos de Karajía, para culminar la aventura a los pies de la inmensa cascada de Gocta. Todo este producto turístico, a hora y media en avión de Lima, permite a la oficina de turismo del Perú, movilizar gente a este nuevo espacio fomentando su exploración y el desahogo de visitantes en centros turísticos convencionales como Cusco-Machu Picchu.
Otro ejemplo de turismo emergente exitoso es el que realiza la galardonada naviera de origen francés Ponant, que ofrece exclusivos viajes que combinan lujo y expedición en rincones verdaderamente excepcionales como la Antártida, hasta donde sus pasajeros pueden llegar para explorar los confines de la tierra a bordo de su imponente rompehielos, el Le Commandant Charcot, en una aventura por demás extraordinaria, inmersiva y respetuosa con la naturaleza (muchas de estas expediciones están encabezadas por profesionales en materia de conservación y patrimonio mundial). Y lo mejor, alejada de los tumultuosos escenarios de playa en el Caribe, por ejemplo, rebasados de familias de vacacionistas en verano en cualquier parte del mundo.
¿Y tú, apostarías por un destino emergente para tus clientes o prospectos en sus próximas vacaciones?




