23-07-2025
En medio de los paisajes imponentes del noreste de Quebec, se ubica Saguenay–Lac-Saint-Jean, un destino cuya propuesta única no busca competir con los grandes centros urbanos ni con los escenarios tradicionales de Canadá. Su apuesta es otra: ofrecer experiencias auténticas y sostenibles que generen un vínculo real con los viajeros. Y en ese mapa estratégico, México juega un papel clave.
“El viajero mexicano es curioso, le gusta explorar, probar y aprender. Y eso encaja perfecto con lo que somos como destino”, afirma Édgar Hernández, coordinador de Desarrollo de Mercados – Américas de Saguenay–Lac-Saint-Jean en México. Su trabajo ha consistido, en gran parte, en abrir los ojos del mercado mexicano hacia un lugar que rompe con los clichés turísticos.
La región no solo ha logrado posicionarse como una alternativa a destinos más conocidos como Montreal o Quebec City, sino que ha comenzado a construir una relación de largo plazo con México. “Hay una afinidad natural entre nuestras culturas: valoramos la familia, la comida, la tradición… pero también la aventura y la hospitalidad”, añade Hernández.
TURISMO REGENERATIVO COMO MODELO DE DESARROLLO
Saguenay–Lac-Saint-Jean ha optado por un modelo de turismo regenerativo. Desde 2022, con la implementación de su Itinéraire stratégique de la destination 2022–2030, la región marcó el rumbo hacia un desarrollo que busca dejar el territorio mejor de lo que estaba antes de la visita.
“El turismo regenerativo va más allá de ser sostenible. Queremos que cada experiencia sume al entorno local, tanto en lo ambiental como en lo social y económico. No aspiramos al turismo masivo. Nuestro objetivo es atraer a viajeros responsables, sensibles a la autenticidad y a la riqueza de nuestros paisajes”, explica Edgar Hernández.
Este enfoque se traduce en acciones concretas: fomento al comercio local, alojamiento en espacios eco-diseñados como domos o esferas colgantes, y rutas de viaje que priorizan la inmersión cultural sobre el consumo superficial.
Para muchos mexicanos, visitar Saguenay–Lac-Saint-Jean es una forma de reconectar con lo esencial. “Ofrecemos naturaleza y aventura para todos los perfiles: desde un road trip escénico alrededor del lago Saint-Jean, hasta explorar el fiordo en kayak de mar o recorrer más de 256 kilómetros en bicicleta por la Véloroute des Bleuets”, describe Hernández.
En invierno, la región se transforma en un escenario de película: más de 3,800 kilómetros de rutas para motonieve, con 300 centímetros de nieve promedio anual. Incluso han incorporado motonieves eléctricos para quienes buscan una experiencia más sostenible.
Y si de dormir entre árboles se trata, los visitantes pueden alojarse en esferas suspendidas en el bosque o casas elevadas de diseño local. “No se trata solo de dormir: es vivir en la naturaleza, en silencio, en conexión real. Eso es lo que hace que los recuerdos perduren”, dice Edgar.
IMPULSO MEXICANO COMO ESTRATEGIA DE EXPANSIÓN
En los últimos años, el interés del viajero mexicano por conocer esta región ha crecido a través de aliados clave: medios de comunicación, agentes de viaje y creadores de contenido. “Hicimos un Media Day en Ciudad de México para acercar la región a medios top, y estamos desarrollando itinerarios con agencias que incluyan a Saguenay–Lac-Saint-Jean dentro de los viajes a Quebec”, comenta el coordinador de Desarrollo de Mercados.
Más allá de campañas publicitarias, la estrategia se basa en crear vínculos genuinos. El contenido en español, la participación en ferias turísticas y la formación de agentes especializados son parte de un plan de posicionamiento orgánico y emocionalmente relevante.
“La presencia mexicana ha ido en aumento, y vemos mucho potencial para crecer con viajeros que buscan autenticidad y calidad, no solo cantidad de actividades”, sostiene Edgar.
Además, lejos de los grandes malls o cadenas globales, en Saguenay–Lac-Saint-Jean el comercio tiene cara y nombre. La región alberga 12 ÉCONOMUSÉES, una red de talleres-museo donde los visitantes pueden ver de cerca oficios tradicionales, como la fabricación de quesos, cervezas artesanales, chocolates o mermeladas de moras silvestres (bleuets).
“Los turistas mexicanos se van encantados de poder hablar con el productor, probar sabores únicos y llevarse algo hecho aquí, con nuestras manos, con nuestra historia”, señala Hernández. Esta filosofía se extiende también a la Zone Boréale, una iniciativa que certifica restaurantes comprometidos con el producto regional y la economía local.
UN PUENTE IDEAL: LAS AGENCIAS DE VIAJE
En un destino aún poco conocido por el turista mexicano, los agentes de viaje se han convertido en una pieza clave del crecimiento. “Son ellos quienes ayudan a traducir nuestra propuesta en experiencias a medida. Nos conocen, nos entienden y saben cómo presentarnos como ese ‘secreto bien guardado’ que vale la pena descubrir”, asegura Edgar.
Capacitaciones, itinerarios diseñados y materiales exclusivos son parte del apoyo que Saguenay–Lac-Saint-Jean ofrece a los profesionales del turismo. “La idea es construir juntos un ecosistema donde el turista gane, el agente gane y la región crezca de forma responsable”, concluye.
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