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“Buscamos a quien viaja por la experiencia, no por el mapa"

Platicamos con Jabib Chapur, propietario y director conceptual de Mansión Xodó, una residencia que mezcla patrimonio y diseño contemporáneo, posicionando a Mérida como un destino emergente de ultralujo.
Por: Jessica Servín
04-12-2025

Mérida gana visibilidad global por su seguridad, vitalidad cultural y arquitectura histórica; un nuevo proyecto busca elevar el estándar del ultralujo en la ciudad. Mansión Xodó, concebida por Jabib Chapur primero como un espacio personal y luego como una residencia exclusiva para viajeros de alto perfil, propone una nueva forma de entender la hospitalidad: privacidad total, diseño yucateco reinterpretado con sensibilidad contemporánea y un conjunto de amenidades que rara vez se encuentran en un entorno urbano. En esta conversación, Chapur detalla su visión, los valores que guiaron la creación del proyecto y el impacto que espera generar en el desarrollo turístico y económico de Mérida.

Para Jabib Chapur, propietario y director conceptual de Mansión Xodó, el lujo contemporáneo ya no se define por los materiales ostentosos ni por el exceso, sino por la comodidad, el espacio y el buen gusto. Describe su propiedad como “un oasis silencioso en el corazón del Centro Histórico de Mérida”, un lugar donde la privacidad total convive con la inmediatez de la vida urbana. En su visión, habitar una casa histórica con proporciones generosas y detalles cuidados permite al viajero bajar el ritmo, disfrutar y, al mismo tiempo, mantener acceso pleno a una ciudad vibrante.

Chapur explica que el proyecto no surgió a partir de un análisis de mercado, sino de un impulso profundamente personal: “Es una casa que primero hice para mí, para disfrutarla con mi familia y mis amigos, y que después decidí abrir al mundo”. Su interés por la hospitalidad y los espacios con alma lo llevó a diseñar la residencia en la que él mismo quisiera pasar una estadía larga: una propiedad histórica restaurada con respeto, con la atmósfera de un hogar vivido, pero con los estándares y el servicio de un producto de ultralujo. Con el tiempo, descubrió que existía un segmento de viajeros buscando justo eso.

Ante la amplia oferta de haciendas y casonas boutique en Yucatán, Chapur identifica un diferenciador fundamental: Mansión Xodó sigue siendo una casa 100% privada para un solo grupo —una experiencia pensada para familias, amigos, retiros corporativos o eventos discretos— con amenidades equiparables a las de un resort. La propiedad incluye seis habitaciones de lujo más una master suite con patio propio, una alberca tipo claustro, spa con sauna y vista panorámica, gimnasio equipado, un gran salón con biblioteca, bar privado estilo speakeasy, cava subterránea y varias terrazas y patios con áreas de grill y bar. “Esa mezcla de privacidad total, amenidades de resort y ubicación urbana es, para mí, su mayor diferenciador”, afirma.

La identidad yucateca está presente, pero sin caer en clichés. La arquitectura original del siglo pasado —techos altos, pisos antiguos, proporciones generosas— se mantiene como eje rector. Un monolito de inspiración maya da la bienvenida, mientras que el interior dialoga con arte contemporáneo y obras de artistas mexicanos, configurando una estética global sin perder la raíz local. “El resultado es que un viajero siente Mérida en cada espacio, pero dentro de un lenguaje estético actual”, explica Chapur. Esa combinación permite que huéspedes acostumbrados a destinos de lujo internacionales reconozcan estándares elevados y, al mismo tiempo, una conexión auténtica con la cultura de Yucatán.

El concepto de lujo que guía la experiencia enfatiza la serenidad, la escala y los materiales por encima del espectáculo. “Aquí no se busca impresionar por ruido o exceso, sino por serenidad”, asegura. La luz, el silencio, el arte y la proporción generan la base sobre la cual se suman amenidades de alto nivel, servicio flexible y una operación que anticipa necesidades. El objetivo es que el huésped habite “una obra viva”, cuidada al detalle, donde la historia se integra naturalmente con el presente.

Sobre el perfil de los viajeros, Chapur tiene claridad: son personas que viajan motivadas por la experiencia, no por el destino en el mapa. Viajeros que buscan inspiración, privacidad total y una residencia con alma, habituados a villas icónicas y propiedades singulares en distintas partes del mundo. Para ellos, el rol de los agentes de viajes será clave: la estrategia es ofrecerles herramientas claras y controladas para que puedan presentar Mansión Xodó como una pieza especial dentro del portafolio de lujo extremo. “Queremos que se sientan seguros al recomendarla, sabiendo que lo que prometen se cumple”, afirma.

De cara al futuro, Chapur espera que Mansión Xodó contribuya al desarrollo económico y turístico de Mérida atrayendo a un visitante que deja una derrama importante, consume gastronomía local, compra arte y diseño, y se interesa por el patrimonio. Aspira también a que el proyecto sea un referente de cómo hacer hospitalidad de alto nivel en México: con autenticidad, respeto por el contexto y un criterio estético claro. “Si logramos que Mansión Xodó eleve la conversación sobre Mérida como destino de ultralujo, el impacto será mayor que el de una sola propiedad”, concluye.

CONTACTO
mansionxodo.com



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