05-08-2026
El verano de 2026 está confirmando un cambio en los hábitos de viaje de los mexicanos. El turismo por carretera gana terreno como una de las principales formas de recorrer el país y comienza a transformar la estrategia de expansión y operación de la industria hotelera.
Las proyecciones de la Secretaría de Turismo estiman la llegada de 22.4 millones de turistas a cuartos de hotel entre el 20 de julio y el 30 de agosto, un incremento de 5.6% respecto al mismo periodo del año anterior, con una ocupación hotelera promedio de 65%. Al mismo tiempo, el Operativo Vacacional de Verano reforzará la cobertura de Ángeles Verdes en 233 rutas carreteras que conectan 61 destinos turísticos y 92 Pueblos Mágicos.
Para las cadenas hoteleras, el crecimiento del mercado interno no solo representa un mayor volumen de viajeros, sino un cambio en sus patrones de consumo. Los desplazamientos terrestres favorecen la demanda en ciudades intermedias y corredores estratégicos, donde los viajeros buscan hospedaje funcional, procesos ágiles y ubicaciones que faciliten la continuidad de sus recorridos.
“Cada vez observamos más viajeros que hacen de nuestros hoteles una parada dentro de un recorrido más amplio. Eso cambia la manera en que pensamos nuestras ubicaciones y la experiencia que ofrecemos”, afirmó Mauro Rial, COO para Norte e Hispanoamérica de Accor.
En este escenario, marcas como ibis, ibis Styles e ibis budget han fortalecido su presencia en corredores carreteros y ciudades con alta conectividad terrestre. La estrategia responde a un viajero que prioriza flexibilidad, accesibilidad y servicios esenciales durante el trayecto, más que una estancia prolongada.
El fenómeno también está modificando el mapa de la demanda turística. De acuerdo con las previsiones oficiales, Morelia encabezará el crecimiento en la llegada de visitantes durante la temporada, seguida por Mérida y Acapulco, mientras que el sureste mantiene un impulso adicional por la operación del Tren Maya.
Destinos como Querétaro, Irapuato, Aguascalientes y Mérida ilustran esta tendencia. En estas ciudades, la ubicación de los hoteles sobre corredores estratégicos o cerca de los principales atractivos facilita que el hospedaje se convierta en parte de la experiencia de viaje y no únicamente en el destino final.
Por ello, Accor concluye que, con este cambio en los hábitos de movilidad, el turismo carretero deja de ser un segmento complementario para convertirse en un factor que influye en las decisiones de inversión, expansión y desarrollo de producto dentro de la industria hotelera mexicana.
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